Me paso los días leyendo, buscando respuestas que no encuentro en mi interior y haciendo que aquellos que se hicieron preguntas antes que yo me ayuden a responder a las mías. A veces en lo que los demás escriben encontramos lo que nos gustaría decir a nosotros:
Si mi voz muriera en tierra
llevadla al nivel del mar
y dejadla en la ribera.
Llevadla al nivel del mar
y nombardla capitana
de un blanco bajel de guerra.
¡Oh mi voz condecorada
con la insignia marinera:
sobre el corazón un ancla
y sobre el ancla una estrella
y sobre la estrella el viento
y sobre el viento la vela!
A mí, como a Alberti, llevadme al mar, pero no esperéis a que me muera, y si tenéis tiempo, paraos a escuchar el ronroneo constante de las olas del mar, escuchad como nos habla y lo que tiene que decir, que a veces, vale mucho más que millones de palabras vacías de humanos descerebrados....
1 comentario:
Sonrie princesa, tus palabras son duras y dolorosas para con el mundo. Sonrie princesa sonrie, que tu sonrisa será la única capaz de curar las heridas de la tierra y del mundo.
Tu niña y sus besos
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