jueves, 31 de mayo de 2007

Trabajando...

Te levantas pensando en el día anterior, no, perdón, en algún día que te levantabas con más ganas, con menos sueño, con más humor... Te levantas y sigue lloviendo, y sigue lloviendo... y quieres taparte la cabeza con las mantas y quedarte ahí, quedarte ahí mucho tiempo... Quedarte hasta que salga el sol, hasta que tengas ganas de levantarte y dar lo mejor de ti... pero tal vez ahí fuera lo único que esperan es que des algo de ti, no lo mejor, sólo algo. Cada día que hacemos el esfuerzo de levantarnos estamos dando algo de nosotros a alguien, aunque sea a nosotros mismos.

Mientras un montón de pensamientos, recuerdos, imágenes... se arremolinan en tu mente te preparas para empezar un nuevo día... uno más, como otros muchos, otro más, cada día uno más, pero también uno menos y las dos cosas son buenas, porque uno más es uno menos. Es uno menos para eso que anhelas, que echas de menos, es uno menos para llegar a ese momento, y es uno más de ausencia indeseada, es uno más de espera pasada, al final es sólo un día. Un día menos para llegar.