Cada día nos equivocamos. La cagamos que se dice vulgarmente, ¿para qué ponernos cultos cuando se trata de cosas tan mundanas como el error y el perdón?. Todos nos equivocamos, queremos decir algo y decimos otra cosa, queremos hacer algo y hacemos otra cosa. También acertamos, normalmente cuando creemos habernos equivocado. Un día haces algo y te preguntas por qué, ¿es que todo tiene un por qué, una razón de ser? Eso creemos, por eso cuando acertamos creemos habernos equivocado, pero ¿no será que no nos equivocamos, sino más bien que acertamos de un modo diferente?
Vosotros que estáis ahí, que sois el mundo, mi mundo, acertáis todos los días, cuando hablamos, cuando discutimos, cuando nos vemos, cuando no nos vemos... Simplemente por el hecho de haberos encontrado yo ya tuve un acierto, pero ¿qué sería una vida llena de "aciertos"? Procurad no acertar siempre, para que cuando os equivcoquéis el golpe sea más suave, o más bien, procurad tener una buena almohada de plumas en el suelo...
Yo me equivoqué y os abandoné durante un mes, es imperdonable, pero ¿a que vosotros me podéis perdonar?.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
1 comentario:
Cómo no te vamos a poder perdonar, si ni tan siquiera estábamos enfadados contigo??? Vaya preguntas que te haces, dejate de pensar cosas raras y dedícate a disfrutar de la vida, que para eso está...
Mil besos de tu niña bonita
Publicar un comentario